Yin & Restorative Yoga

HANANE MEZIOUNI

September 15th, 2017

En el mundo moderno solemos premiar lo Yang: ejercicio, intensidad, progreso y proactividad. Consideramos estar ocupados como una señal de éxito. Pero es realmente crucial para nuestra salud y vitalidad que también cultivemos el aspecto Yin en nuestras vidas. La mayor parte de las actividades de la vida implican e invitan a la energía de Yang que, con el tiempo, puede llegar a agotarse y agotarnos.

🔹 Yin Yoga

Introducido por Paul Grilley a finales de la década de 1980, Yin Yoga se basa en los antiguos conceptos taoístas de yin y yang - los principios opuestos y complementarios en la naturaleza. Funciona sinérgicamente con los principios de la medicina tradicional china para mover el chi a través del cuerpo, lo que se conoce en el yoga como Prana.
Desde una perspectiva fisiológica, los músculos del cuerpo son más Yang de naturaleza cálida y flexible. Mientras que los huesos, el tejido conectivo, las articulaciones y la red fascial de la musculatura son más yin, de naturaleza fría y rígida. Yin Yoga trabaja con estas áreas más inmóviles del cuerpo para crear una liberación gradual a largo plazo.
Es una práctica lenta y meditativa que consiste en posturas de suelo que se sostienen por 3 a 5 minutos con los músculos relajados, con lo cual se relajan el tejido conectivo corporal, las articulaciones y los ligamentos. Estos tejidos se estiran o comprimen de una manera segura y equilibrada, para permitir un flujo más suave del chi o energía a través del cuerpo, ayudando a la lubricación de las articulaciones y a restaurar la vitalidad. Al acompañar la postura con una respiración consciente, ayudamos a que las sensaciones y los pensamientos surjan con claridad y compasión, el Yin Yoga ayuda a cultivar una sensación de ecuanimidad tanto dentro como fuera de la esterilla de yoga.

🔹 Yoga restaurativo

Basado en las enseñanzas de B.K.S Iyengar, Yoga Restaurador en su núcleo es una práctica de curación pasiva. Se trata llevar al practicante a un profundo estado de relajación, sosteniendo el cuerpo durante la postura, sobre “props” o elementos como sillas, pared, cojines, mantas, bloques… Esto permite que el practicante se rinda completamente, permitiendo que el prana, o energía vital, fluya a través de cuerpo nutriéndolo. El Yoga restaurativo calma el sistema nervioso mediante la estimulación del nervio vago, que es el componente principal del sistema parasimpático.


Una parte de la clase se centrará en Yin Yoga, liberando tensión y resistencia en el tejido conectivo del cuerpo y centrándose en la conexión a la tierra a través del cuerpo, la respiración y la mente. El Yin Yoga ayuda a cultivar un sentido receptivo del ser que nos apoyará mientras nos enfocamos en el Yoga restaurativo, la otra parte de la clase